sábado, 26 de agosto de 2017

Dolor y desmemoria

El padre de un niño, Xavi, fallecido en el atentado de Barcelona, se abraza con el imán de Rubí

Julio Anguita
Colectivo Prometeo
Frente Cívico "Somos Mayoría"

Fuente: El Economista.

Otra vez la muerte y el dolor de la mano del terrorismo. Hoy en Barcelona, ayer en Madrid, Londres, Bruselas o París. Siempre en Iraq, Siria, Afganistán, Turquía o Palestina. Otra vez el bálsamo de la solidaridad cívica de una población paciente y firme que, rechazando el crimen, corta desde el inicio la actitud de fascistas pescadores en río revuelto. Y también otra vez la pompa y circunstancia de discursos políticos hueros y reiterativos que culminan en misas solemnes y oficiales impropias de un país que confiesa no tener religión oficial. Y como acompañamiento ya establecido por la costumbre, editoriales que destilan baba, oportunismo y un engolfado regodeo en la simplista, unilateral y clerical visión de la Historia de España de Menéndez y Pelayo.

¿Por qué tanto horror? ¿Dónde están los orígenes de esta barbarie? ¿Qué hechos están en la base del fanatismo fundamentalista creándolo y propiciándolo? Para responder a esto se impone un ejercicio de reflexión apoyado en la experiencia, los documentos y la Historia.

El Estado Islámico (ISIS) que se atribuye los atentados de Barcelona ha sido desarrollado, armado y apoyado económicamente por la CIA, el MOSSAD israelita, el M-16 británico, la OTAN, Arabia Saudita y Qatar con el objetivo de derrumbar al Gobierno de Siria presidido por Bashar al-Asad.

El ISIS, antes de esos apoyos, había sido una facción de la organización terrorista Al-Qaeda, que comandada por Bin Laden recibió el apoyo económico, armamentístico y logístico de USA cuando esta organización luchaba en Afganistán contra los soviéticos. En semejante coyuntura igual trato, apoyo y ayuda recibieron los miembros del movimiento talibán que instauró un régimen fundamentalista en el propio Afganistán.

Iraq y Libia nos traen el recuerdo de guerras de agresión que están en el origen de lo que hoy lamentamos. Y como antecedente más remoto recordemos el apoyo de USA y China a los jemeres rojos cuando estos y su régimen de terror fueron derrotados por Vietnam.


La desmemoria, cultivada por gobiernos y determinados medios de comunicación, es la leña que se le echa al fuego del racismo, el fascismo y otras miserables lacras de una civilización, la occidental, que olvidando su alumbramiento de los Derechos Humanos se ha envilecido en la única lógica de los mercados y el esquilme de recursos ajenos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No cejéis en el empeño de contar la justa verdad. Solo a través de ella se pueden resolver satisfactoriamente, Justicia mediante, los problemas que el Eje del Bien y sus terribles ideologías falsarias practicadas por sus respectivos irresponsables "responsables" imponen a toda la humanidad. Abrazos para Julio.

Unknown dijo...

La HISTORIA (con mayusculas) siempre tiene razón, sólo hay que tirar del hilo. El problema es que cada uno corta el hilo donde quiere y siempre hay un antes y un después. En mi humilde opinión tener razón no siempre significa ser justo. Un abrazo

Unknown dijo...

Gracias Julio, además estamos esta la coronillas el tener que aguantar en las manifestaciones de duelo y dolor por los asesinatos de criminales,de estas organizasiones que fueron amamantadas económicamente por el PP, EUROPA, Y Estados unido.